Se le conoce como cafeto o planta productora de
café a un arbusto que se da en la región tropical de la tierra perteneciente a
la familia de las rubiáceas, considerada como numerosa ya que abarca 500 géneros
y 8.000 especies. Uno de esos géneros es el Coffea, que lo constituyen árboles,
arbustos, y bejucos, y comprende unas 10 especies civilizadas, es decir,
cultivadas por el hombre y 50 especies silvestres.
Los granos de café o
semillas están contenidos en el fruto del arbusto, los cuales en estado de
madurez toman un color rojizo y se les denomina “cereza”, cada una de ellas
consiste en una piel exterior que envuelve una pulpa dulce, debajo están los
granos recubiertos por una fina membrana dorada que envuelve las dos semillas de
café.
El fruto del cafeto cuyas semillas tostadas y molidas se utilizan
para el consumo humano está compuesto por:
Una cubierta
exterior llamada pulpa
Una sustancia
gelatinosa azucarada que recibe el nombre de mucílago
Una cubierta dura
que se denomina pergamino o cáscara
Una cubierta más
delgada y fina llamada película
Y finalmente el
grano o almendra que es la parte del fruto que una vez tostada y molida se
utiliza para la producción del café bebida.
¿Cómo se prepara una buena taza de café al estilo tradicional?
¡Es sencillo!:
1. Utilice recipientes limpios, los filtros de
tela reemplácelos quincenalmente. Cuando utilice filtros nuevos hiérvalos en
agua.
2. Es indispensable utilizar agua pura y café
siempre fresco. Utilice una cuchara sopera rasa por cada pocillo tintero de
agua.
3. Coloque el café molido en el colador y al
hervir el agua viértala uniformemente con movimientos circulares remojando todo
el café.
4. Tire inmediatamente el café ya colado y no
repase la bebida por él ni lo vuelva a usar. Lave el filtro y colóquelo en agua
limpia cambiándola diariamente.
5. Sirva fresca y
caliente la bebida. Nunca la deje hervir, ni la recaliente. Sólo se conservará
con buen sabor máximo por 1 hora.
El agua Le agregamos
agua al café tostado y molido para extraer las sustancias que caracterizan el
sabor del café. La temperatura más adecuada para que el agua entre en contacto
con el café está entre 92° y 96°, es decir, justo después de hervir. El primer
paso para hacer una buena taza de café es partir de agua fresca y fría.
El equipo El café tiene un importante
contenido de grasa y cualquier residuo se vuelve rancio rápidamente. El equipo
debe ser lavado regularmente.
La preparación El café sabe
mejor cuando está recién preparado. Tómelo tan pronto como sea posible, el café
se deteriora cuando se guarda por más de una hora y nunca debe recalentarse o
hervirse.
AQUI TENEMOS UN VIDEO DEL SECADO, TOSTADO Y ENVASADO DE UNA PLANTACION DE CAFE EN KENIA
El café no debe guardarse en el refrigerador. El café absorbe todo tipo de sabores y olores, usted no querrá beber un café con sabor a otra cosa.
No congele el café, a menos que sea el último recurso. Congelar el café puede dañarlo y afectar el sabor.
Manténgalo en un lugar fresco y seco, dentro de un recipiente hermético.
Intente usar el café en un máximo de un mes desde su compra.
En que dosis preparo el café
Dosis:
La dosis empleada depende el tipo de café que quiera preparar. Aconseje a sus clientes usar de 2 a 2.5 cucharadas de café por cada 150 ml. de agua. Para un espresso, use de 7 a 8 gramos, y utilice el doble para un espresso doble.
Diferentes métodos:
Existen varias maneras de preparar una buena taza de café. Veamos algunas de las más populares, y la manera correcta de llevarlas a cabo.
Para todas las formas de preparar café, hay algunos simples trucos que usted puede aprender para asegurarse de que obtendrán un producto de la mejor calidad (comprar el mejor café no basta, también deben saber cómo prepararlo):
Mantenga todo el equipo y utensilios que usa para preparar café limpios, para que lo residuos del último café no contaminen el que prepara ahora.
Utilice agua pura y limpia para preparar el café .
No muela el café sino hasta que esté listo para prepararlo.
Muela el café de acuerdo con el método de preparación o el tipo de café que desee. El molido para una cafetera de émbolo es muy distinto al molido para una máquina de espresso.
Siga las indicaciones de dosificación que ya hemos mencionado. El café demasiado fuerte o demasiado aguado no sabe bien.
No deje el café calentándose, perderá su sabor. Guarde el café sobrante en un termo.
Cafetera de émbolo (french press): Muela el café grueso. Mucha gente cree que es imposible hacer capuchinos o café con leche en una de estas cafeteras; Aquí le damos un truco : caliente una taza de leche desnatada en una olla (no queme la leche), viértala en la cafetera limpia, inserte el émbolo y bata la leche hasta hacer espuma. Después prepare el café como se indica y vierta la leche. Recuerde usar café molido grueso.
Cafetera italiana o percolador: es la cafetera que consiste en tres depósitos, uno para el agua, y uno donde llega el café preparado y un filtro por en medio donde se coloca el café molido. No compacte el café, enrosque ambas partes sin olvidar colocar el filtro por en medio y caliente a fuego medio.
Cafetera de filtro: asegúrese de comprar los filtros adecuados. Si tiene conciencia ecológica, compre filtros de malla de alambre lavables, los hay en todas las formas y tamaños. Espresso: Invierta en una buena máquina. Las hay de vapor y a presión, siendo las del primer tipo mucho más económicas. Pero para los más exigentes, quizá valga la pena invertir en una cafetera a presión, pues se obtiene un mejor producto final. Una curiosidad sobre el café espresso que la mayoría de la gente no sabe, es que una taza contiene aproximadamente 1/3 de cafeína que una taza de café americano. Así que si lo que busca es un “subidón”, un espresso no es la mejor opción.
¿ Cual es el origen del café ?
Hay varias informaciones y leyendas sobre el tema,
una de las más aceptadas es ésta.
El cafeto, la planta, según los
investigadores, es originaria del continente africano, exactamente de Abisinia,
hoy República de Etiopía.
¿Quiénes descubrieron su uso?, ninguno sabe
con certeza. Son varias las leyendas árabes sobre el descubrimiento del grano.
De todas ellas, la más difundida y
aceptada es la que cuenta la historia de un joven pastor llamado Kaldí, quien un
día notó en su rebaño un comportamiento extraño: sus cabras saltaban y corrían
contagiadas de una euforia desbordante. Al ver esta extraña conducta, la
curiosidad llevó a Kaldi a observar que los animales cambiaban su comportamiento
después de comer las hojas y los frutos de un arbusto que producía pequeñas
cerezas rojas. Dice la fábula que el pequeño pastor probó los frutos y al poco
tiempo se sintió poseído por una extraña alegría que los impulsaba a cantar y
danzar.
Llevó algunas ramas y frutos al superior de un convento ubicado
en las cercanías de su campo de pastoreo. Contó al abad lo sucedido con su
rebaño y lo experimentado por él. El superior del convento cocinó estas ramas y
frutos pero la bebida obtenida resulto de un sabor tan desagradable que
arrojaron la cocción a las llamas. Cuando los frutos empezaron a quemarse,
produjeron un aroma muy agradable, entonces el monje tomó los frutos de aquel
árbol, secó las cerezas al sol, luego las tostó y preparó con ellas, finalmente,
la bebida que hoy llamamos café tinto, o simplemente tinto.
El nombre del café
Parece que los abisinios y los árabes primitivos
llamaron Bunn la cereza y el arbusto, Bunchum
la bebida. Posteriormente, y por prepararse la bebida en forma de vino, los
árabes le dieron al café el nombre de qahwah, genérico de los
vinos, éste degeneró en cahueh. Los turcos lo tomaron para
llamarlo cahve, origen etimológico que le da a la palabra la
Real Academia Española.
El nombre y clasificación de esta planta, se
extendió gracias al botánico sueco Carlos de Linneo. Otra teoría dice que
etimológicamente la palabra café se deriva del vocablo árabe "Kahwah" que llegó
a nosotros a través del vocablo turco Kahweh, con diferentes grafías según los
idiomas pero con la misma raíz así: café es castellano, portugués y francés;
coffea en latín (su nombre científico); coffee en inglés y Kaffe, en alemán,
sueco y danés.